La creatividad es clave a la hora de tener ideas que nos permitan obtener más clientes, diferenciarnos de la competencia o alcanzar el mejor producto.

Pero ser creativos no siempre es fácil, muchas veces nos bloqueamos y no somos capaces de encontrar las soluciones creativas que estamos buscando.

Y es algo que a todos nos pasa en algún momento, por mucho que nos esforzamos no somos capaces de encontrar nuevas ideas y terminamos dando vueltas a lo mismo. Afortunadamente, hay algunas técnicas que pueden ayudarte a potenciar tu pensamiento creativo.

Lluvia de ideas o Brainstorming

Esta técnica generadora de ideas es tan clásica como efectiva, y es una técnica para hacer en grupo. La clave es contar con una persona que actúe de moderador para coordinar la reunión, también se deben apuntar las ideas en una libreta o pizarrón.

Para el inicio de la lluvia de ideas, el moderador puede plantear un problema sencillo que no tenga que ver con el objetivo pero que sirva para ir entendiendo la dinámica y que los participantes propongan ideas. Después de entrar en calor, se debe definir y plantear el problema para empezar a sugerir ideas.

Todas las ideas son válidas, no se debe juzgar ninguna, todo debe valor y todo se debe apuntar ya que puede servir de disparador para otras ideas. Luego de este proceso, se deben tomar las ideas por separado e intentar perfeccionarlas.

Como último caso se deben evaluar todas las ideas, estableciendo previamente criterios de evaluación para descartar las ideas que no permitan cumplir con el objetivo, así como aquellas que sean muy difíciles de lograr o muy costosas.

Mapa mental

Los mapas mentales consisten en una representación gráfica que describe un tema principal e ideas secundarias que lo componen. También puede verse como un árbol de ideas en el que el tronco constituye la idea central, y cada una de las ramas son las diferentes ideas nuevas que van surgiendo sobre el tema.

Esta técnica permite evaluar el problema visualizado todos los elementos que lo forman, lo que ayuda a descubrir aspectos que suelen pasar desapercibidos, pero también permite hacer nuevas asociaciones de ideas productivas.

Solo necesitas papel y lapicera, escribe el tema principal en el centro de la hoja, y conecta ese tema principal con otros elementos que estén relacionados. De ellos, también extrae elementos más pequeños, ya que cuanto más te alejas del centro, más originales serán las ideas, aunque debes encontrar el equilibrio para no alejarte del problema que quieres resolver.

Cuando termines el mapa mental, reorganiza los elementos, haz combinaciones y mezcla los conceptos para crear ideas creativas. El mapa mental puede ayudarte a pensar ideas creativas e identificar nuevas cosas que no habías tenido en cuenta.

Experimentación, observación y curiosidad

Si quieres abrirte camino a ideas creativas, necesitas fomentar tu curiosidad, no dar cosas por sentado, preguntar siempre por qué, leer cosas nuevas, salir de la zona de confort y cambiar los escenarios que te rodean.

También debes observar todo lo que sucede a tu alrededor con más detenimiento, mirar las cosas con otros ojos puede ayudarte a descubrir cosas nuevas.

Sumado a eso, la experimentación es la clave, desde animarte a probar cosas nuevas aunque no funcionen hasta resolver problemas de diferentes maneras, siempre buscando ver las cosas desde distintos ángulos.

Todos nacemos con una capacidad creativa, la clave es estimularla, mejorarla y desarrollarla para que nos permite alcanzar nuevas ideas.